Todo hace indicar que Honduras vivirá la fiesta en su país
Ignacio Olveira | 29 de Septiembre de 2009

Ya es conocida la difícil situación que enfrenta Honduras en estos últimos meses. Aún así la FIFA no quiere que esto empañe la fiesta del fútbol, y es por este motivo que no piensa cambiar de sede el duelo que enfrentará a los catrachos ante la poderosa selección de los Estados Unidos.
“Por ahora, no existen motivos para hacer un cambio” confirmó Jerome Valcke, secretario general de la FIFA, al ser consultado sobre la posibilidad de que esto ocurriese. La ciudad que viene albergando todos los partidos de los hondurenses es San Pedro Sula, a casi 200 kilómetros de Tegucigalpa, capital del país.
El problema mayor es la recomendación del gobierno estadounidense de que su equipo nacional no viaje a Honduras, debido a que desde el regreso del presidente depuesto Manuel Zelaya. Esto es tenido en cuenta por el órgano rector del fútbol mundial, que tiene que contar con la aprobación de ambas federaciones para fijar los detalles del juego.
“En el momento que tengamos la impresión que algo le pueda pasar a los jugadores, que la seguridad en el estadio no es de un 100 por ciento fiable, entonces con el consentimiento de las dos federaciones nacionales se les pedirá pasar el partido a un sitio neutral” remarcó Valcke.
“No es nuestro interés buscar otro sitio”, continúo. Pero si las condiciones empeoran no habrá otro remedio que cambiar la sede, situación que “no es algo excepcional. Están los antecedentes de los partidos de las Coreas”, aludiendo a los encuentros que se debían disputar en Pyonyang, y se terminaron jugando en Shangai. “Si se tiene que cambiar la sede, pues se cambia”.
Más allá de la problemática que vive el país, no debería quitársele a los ciudadanos la oportunidad de ver a su selección (hoy en día tercera en las Eliminatorias) ante el líder de la competición y subcampeón de la Copa Confederaciones Sudáfrica 2009.











