Bahréin a 180 minutos de Sudáfrica; Arabia Saudita vuelve a defraudar
Ignacio Olveira | 11 de Septiembre de 2009

El jugar en casa puede ser una excelente ventaja para algunos equipos, pero a otros parece traerle una presión extra a la hora de definir las cosas a su favor. Este perfectamente puede ser el caso de Arabia Saudita, quien perdió su segunda oportunidad de acceder a Sudáfrica 2010.
El 17 de junio, casi tres meses atrás, los saudíes tenían todo para clasificar: con once puntos, llegaban igualados en la segunda posición junto a la República Democrática Popular de Corea, con quien debería enfrentarse en Riad en la última fecha. Una victoria los dejaría “del otro lado”. Sin embargo, sería un empate a 0 que le daría a Corea del Norte el pase directo al Mundial.
De todos modos, Arabia Saudita se ganó el premio consuelo de jugar una serie de dos partidos ante Bahréin, el tercero del otro grupo, para dirimir el rival de Nueva Zelanda en la repesca que definirá uno de los últimos cupos para viajar a Sudáfrica. En el partido de ida jugado, en tierras bahreiníes, ninguno de los dos pudo abrir el marcador. Una vez más los verdes estaban a un paso: ganar en casa.
Todo comenzó bien para los locales: Nassir Al Sahmrani convirtió el 1-0 cuando sólo corrían 13 minutos, pero poco antes del final de la primera mitad apareció Jaycee Okwnwanne e igualó las acciones. Nada sucedería hasta el final del tiempo reglamentario, pero en los cuatro minutos de adición agregados por el árbitro, Ravshan Irmatov, vendrían las emociones más fuertes de la jornada.
Corrían dos minutos de tiempo agregado cuando Hamad Al Montashari desató el delirio de toda la parcialidad árabe que colmaba el Estadio Rey Fahd. Todo era alegría y la “maldición” se alejaba.
Pero en un desenlace apasionante, y cuando el referee estaba a punto de pitar el final del encuentro, Ismaeel Latif tomó por sorpresa a la nerviosa defensa local, anotando el gol que sellaría el 2 a 2 final y le daría a los rojos la oportunidad de estar a dos partidos de la próxima Copa Mundial.
Los dirigidos por el checo Milan Macala buscarán la revancha de lo sucedido cuatro años antes, cuando Trinidad y Tobago los eliminó también en el repechaje. Mientras, Arabia Saudita deberá esperar a las Eliminatorias para Brasil 2014 para renovar la ilusión de disputar la máxima cita del fútbol mundial.




