La tragedia de Costa de Marfil trajo insignificantes sanciones
Pablo Diaz | 26 de Julio de 2009
El 29 de marzo de 2009, 22 personas murieron por una avalancha en el marco de un partido por las Eliminatorias para Sudáfrica 2010 entre Costa de Marfil y Malaui. La justicia actuó y procesó al culpable.
Se trata de Albert Anzouan Kacou, presidente de la sección de organización de la Federación de Fútbol Marfileño, quien fue culpado por homicidios sin intención. Seis meses es el tiempo que deberá estar en prisión, además de una multa de unos 750 euros, una suma ridícula comparándola con el daño que causó.
Recordemos que además de los fallecidos, otras 130 personas resultaron con heridas graves o leves, producto de una avalancha de hinchas intentando entrar al Estadio Felix Houphouët-Boigny de la ciudad de Abiyán, Costa de Marfil.
Pero el tema va aún más allá. Falsificación de documentos y estafa también estaban en el expediente de la causa, por la habilitación de un escenario que evidentemente no cumplía con las reglas básicas de seguridad, y la emisión de una mayor cantidad de entradas que lo que podrían haberse hecho. Todo esto conspiró para que quienes habían quedado fuera del estadio intentaran entrar por la fuerza, y una de las barandas terminó cediendo ante tanta presión.
La FIFA fue un poco más dura, aunque no demasiado: dispuso una multa de 47 mil dólares a la Federación marfileña, además de una serie de restricciones para el mencionado Estadio, que hacen que la capacidad baje de 34.600 a 20.000 para el próximo encuentro ante Burkina Faso, del próximo 5 de septiembre.
En resumen, una sanción que lejos está de hacer justicia con lo que sucedió, una de las masacres más graves de los últimos tiempos. Esperemos que al menos haya servido de algo, para que no ocurra más algo así.





