Eslovaquia quiere salir definitivamente del anonimato
Pablo Diaz | 14 de Octubre de 2009
La República Eslovaca puede tener en este 14 de octubre el día más feliz de su corta historia. Y la alegría se la puede dar el fútbol, ya que en el partido ante Polonia de este miércoles en el Slaski Stadium de Chorzów, su selección nacional tiene la gran oportunidad de clasificar por primera vez a una Copa del Mundo.
Para ello, y luego de la inesperada derrota en casa ante Eslovenia, sólo sirve la victoria ante Polonia. No será nada fácil, ya que los albirrojos jugarán sin presiones tras caer ante República Checa el pasado sábado.
En lares polacos hay un gran descontento con su selección, al punto de que hasta este martes se han vendido tan sólo 4.000 boletos, gracias a un boicot de los propios hinchas. “Pedimos perdón a los jugadores, no protestamos contra el equipo, con el que estamos para lo bueno y para lo malo. Es contra la Federación, porque no podemos permitir lo que están haciendo con el fútbol polaco” se excusaron los organizadores de esta protesta”, argumentaron los organizadores de la protesta.
Esto sin dudas ayudará a los dirigidos por Vladimir Weiss, quienes no sentiran la presión que sufren los equipos visitantes en ese reducto. La esperanza eslovaca, en tanto, radica principalmente en Marek Hamsik, el novel volante del Nápoli italiano, y en Róbert Vittek, mediapunta que actualmente se desempeña en el Lille de Le Championnat francés. Ambos saben que están ante una de las mejores oportunidades de sus vidas.
Y también saben que ni el empate ni la derrota son negocio, ya que el escolta Eslovenia definirá ante la paupérrima selección de San Marino en el último juego, por lo que esos tres puntos estarán asegurados. Eslovaquia ya perdió la primera de sus oportunidades para llegar a Sudáfrica 2010, ahora no quiere esperar hasta la tercera.





