La Argentina sonrie gracias Martín
Pablo Diaz | 11 de Octubre de 2009
Se moría el encuentro y con él la era Maradona. La Selección Argentina, que tantos cambios había hecho y que tantas dudas había dejado en los encuentros anteriores, estaba empatando con Perú.
Nadie podía creer como Rengifo en el minuto 89 empataba el juego para Perú y dejaba muy complicada a la Argentina. De nada les servía a los albicelestes el gol del Pipita Higuaín.
Claro, cuando el delantero del Real Madrid había marcado, nadie pensaba que Perú iría por el empate. Pero los peruanos, incentivados o no, salieron en busca de la igualdad la que consiguieron cuando el encuentro se moría.
Los del “Chemo” Del Solar estaban tan contentos con el empate que se olvidaron de un detalle. En la cancha estaba Martín Palermo.
Y el hombre cuya carrera futbolística parece estar tocada con la varita mágica convirtió un gol que hizo gritar a un país. Tomó un rebote y la mandó a guardar.
Desató la algarabía en el Monumental. La gente festejo y hasta el propio Maradona se arrojó al césped para festejar el tanto.
Ahora la Argentina depende de si misma para clasificar. Le vale un empate en Montevideo para estar en Sudáfrica. Incluso en caso de perder la albiceleste puede ir a la repesca si es que Ecuador no gana.
La batalla del Río de la Plata será tremenda y Maradona lo sabe. Pero confía en que el Loco aún no haya grabado su última escena.











