El sueño americano llega hasta Sudáfrica
Pablo Diaz | 13 de Octubre de 2009
Estados Unidos es una de las potencias no sólo de CONCACAF sino del planeta. Planeta que los verá nuevamente en una fase final de Copa del Mundo, la sexta en forma consecutiva.
El hecho se consumió este fin de semana, cuando los dirigidos técnicamente por Bob Bradley vencieron a domicilio a la dura selección hondureña, que los tuvo a maltraer durante gran parte del encuentro.
Julio León abrió la cuenta para los catrachos a los 47 minutos de juego, alimentando las posibilidades de los centroamericanos y sembrando dudas en los estadounidenses. Pero poco más de diez minutos después, Conor Casey logró vencer la red adversaria para colocar la igualdad a uno en el marcador.
Estados Unidos lograría rápidamente dar dos golpes certeros, cuando el mismo Casey a los 65 y Landon Donovan con un certero tiro libre cuatro minutos más tarde sellaron una victoria relativamente inmerecida, ya que fueron los hondureños quienes llevaron el peso del partido durante gran parte del mismo. Julio León marcaría su segundo tanto personal para generar expectativa para los locales, pero Carlos Pavón se encargó de echarlas a perder cuando marró un penal a falta de sólo tres minutos para la finalización del juego.
Con estos tres puntos los norteamericanos llegaron a 19, seis más que su rival de turno, que si la Eliminatoria finalizara ahora debería jugar una repesca ante el 5º clasificado de Sudamérica. Los estadounidenses son el equipo más goleador del Hexagonal Final, con 17 anotaciones en 9 partidos, y el segundo con menos goles en contra, luego de México.
El sueño americano está más vivo que nunca, y luego del vicecampeonato en la Copa Confederaciones 2009 tiene como serio objetivo llegar definitivamente a la cima del fútbol mundial. Sudáfrica 2010 puede marcar el futuro de un país cuyo crecimiento en este deporte ha sido increíble.





