Un clásico que puede cambiar la historia
Pablo Diaz | 4 de Septiembre de 2009
El primer día del enero de 1993 y en términos relativamente cordiales, Checoslovaquia se separaba en dos países: por un lado las Repúblicas Checa y Eslovaca. Esto tuvo una repercusión importante en varios aspectos, entre ellos el fútbol.
La selección checoslovaca fue durante mucho tiempo una potencia mundial. Dos segundos puestos en Copas Mundiales (en 1938 y 1962) y un legendario Campeonato Europeo en 1976 (en donde Antonín Panenka picara el balón en el último tiro de la definición por penales ante Alemania Federal en la final) son muestras de un pasado lleno de gloria, que no pudo ser igualado por ninguna de sus dos “hijas”.
En este contexto, había sido la República Checa quien mayores logros había obtenido, con un vicecampeonato y un tercer lugar en las Eurocopas de 1996 y 2004, además de la clasificación a Alemania 2006, la primera de un representativo de aquella ex-nación desde 1990. Mientras tanto, Eslovaquia sólo ha cosechado decepciones.
Pero en estas Eliminatorias la historia parece estar cambiando: con un sólido 4-5-1 y buenas actuaciones de Marek Hamšík, Miroslav Karhan, Fikip Holosko y Stanislav Šesták, entre otros, los dirigidos por Vladimír Weiss están primeros en el grupo 3, con dos puntos más que Irlanda del Norte y un partido más por jugar.
Por el otro lado, el seleccionador y presidente de la federación checa, Ivan Hasek, tiene grandes problemas para motivar a un grupo que ha tenido graves problemas de indisciplina, lo cual se vio reflejado durante el campo de juego. Además, las ausencias de históricos como Pavel Nedved, Karel Poborsky y Vladimir Smicer aún no han podido ser disimuladas por las nuevas generaciones. Acaso Milan Baros, Jan Koller y Tomas Rosicky asoman como los receptores de las esperanzas checas, que contrastan con la realidad (ocho puntos, siete menos que su rival de turno).
Por todo esto, el duelo a disputarse en el Estadio Tehelné pole de Bratislava aparece como uno de los más interesantes de la jornada de mañana. El antecedente inmediato favorece a los azules, quien de visitantes en Praga vencieron por 2 a 1. Habrá que ver si se da el despegue definitivo de los eslovacos o sí, por el contrario, son los checos quienes logran recortar ventajas y mantener su sueño mundialista.
Eslovaquia: J. Mucha; Pekarík, Skrtel, J. Durica, M. Cech; Strba, Zabavník; Sesták, Hamsík, Stoch; Vittek.
República Checa: P. Cech; Grygera, Rozehnal, Sivok, Jankulovski; Hübschman; Stajner, D. Jarolím, Plasil; Koller, Baros.
Árbitro: Tom Henning Övrebö (Noruega)





